Archivo de la etiqueta: El caballo de Turín

LPA FILMS presenta el último trabajo de Béla Tarr el primer jueves de abril

Jueves 4 de abril, 21:00 horas The Turin Horse, de Bela Tarr

the turin horse

La familia, desde un punto de vista completamente diferente, vuelve a estar presente en la segunda película de la doble sesión programada por LPA FILMS. The Turin Horse se desarrolla, como es habitual en Béla Tarr, en una atmósfera de apariencia preapocalíptica, en un entorno rural extremadamente hosco y desapacible, y muestra varias jornadas en la vida de un cochero, su hija y un viejo caballo. El punto de partida se inspira libremente en un episodio que marca el fin de la carrera de Friedrich Nietzsche, cuando el 3 de enero de 1889, en la plaza Alberto de Turín, el filósofo se lanzó llorando al cuello de un caballo agotado y maltratado por su cochero, para caer luego desmayado. Desde ese momento, Nitzsche dejó de escribir y se hundió en la locura y el mutismo. Esta anécdota misteriosa habría dado pie al cineasta y al guionista y escritor László Krasznahorkai, su más fiel colaborador, para imaginar el destino del animal en un contexto de extrema dureza. Así, es posible imaginar el argumento de la obra maestra de Robert Bresson, Al azar Baltasar (1966), como un eco que resuena en los páramos ventosos donde se desarrolla El caballo de Turín.

Béla Tarr
Béla Tarr (Pécs, Hungría, 1955), miembro integrante del consejo de directores de la ONG en defensa de los derechos humanos Cine Foundation International (2011), nació y creció en el seno de una familia de clase trabajadora. Interesado ante todo por la Filosofía, en su juventud dirigió su curiosidad cinematográfica hacia el documental, poniendo el foco en la vida de trabajadores y ciudadanos sin recursos de la urbe húngara.

A los 22 años dirige Nido familiar (1977), rodada en 6 días, en riguroso blanco y negro y con actores no profesionales, rasgos que se mantendrían como una constante a lo largo de su filmografía. Después vendrían El intruso (1980) y Gente prefabricada (1981), en la misma línea documental-ficción.

En 1982, con una adaptación para televisión de Macbetch, su trabajo comenzó a cambiar formalmente. A partir de estos momentos, la sensibilidad visual de Tarr evoluciona desde su característico realismo, hacia un sentido de la puesta en escena cargada de ritualidad, extrema en su desarrollo de la duración de los planos, y simbólica en un sentido que recuerda a la obra de Andrei Tarkovsky. El cineasta, sin embargo, siempre ha negado tal semejanza, prefiriendo reconocer la influencia de Fassbinder y su imaginería de la miseria.

En esta línea dirigiría títulos como Almanaque de otoño (1985), La condena (1988), y las impresionantes Sátántangó (1994) y Las armonías de Werckmeister (2000), películas por las que es hoy reconocido como gran heredero de la mejor tradición del cine de autor europeo.

En 2007 realiza El hombre de Londres, seleccionada para la sección oficial de Cannes, y en 2009 acomete el rodaje de la que dice ser su última obra, El caballo de Turín.