MMF se suma al estreno de The Beatles

 

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A partir de mañana, viernes 16 de septiembre, los Multicines Monopol acogen el estreno de THE BEATLES, “Eight Days A Week”, de Ron Howard, un título que A contracorriente Films distribuye en España y que Monopol Music Festival apadrina a su llegada a la capital grancanaria.

Mañana, viernes 16 de septiembre, los responsables de este apéndice del Festival de Cine presentarán el pase de las 20:30 horas y ofrecerán una pequeña actuación como guiño al esperado estreno que podrá verse en las salas hasta el 22 de septiembre. Un acontecimiento que cuenta también con una noche temática en The Paper Club, en donde sonarán versiones del repertorio de los Beatles, a partir de las 23.00 horas, a cargo de Los Bittle, con Alby Ramírez y Sergio Miró (The Birkins), Samuel Cósmico (Aburrido Cósmico), Fran Navarro (iLand) y Sergio Casquero (Link Floyd).

Durante una semana el documental, primero de larga duración autorizado por la banda desde su desintegración en 1970, y 30 minutos de imágenes sin editar de su concierto celebrado en el neoyorquino Shea Stadium en agosto de 1965, podrán disfrutarse conjuntamente a un precio de 8 Euros la entrada, 6 para los socios del Monopol.

 

El  documental se centra en las giras realizadas por The Fab Four entre 1962 y 1966 siguiendo su camino desde The Cavern Club hasta su último concierto en San Francisco en 1966.

El macho ha muerto. Good bye, Ethan

CENTAUROS DEL DESIERTO
Los 60 años de una obra maestra

 

He aquí un buen argumento: el héroe será un “jinete” solitario (forajido del Oeste, o taxista en Nueva York, o vagabundo en la frontera con México). El héroe sufre una pérdida que intenta reparar con un acto de justicia (recuperar a su sobrina secuestrada por indios, o salvar a una prostituta adolescente de su macarra, o reunir a la esposa que le abandonó con el hijo de ambos). El héroe cumple, pero ¿le devuelve eso un sitio en la comunidad, o le deja afuera, en el exterior, sin raíces (en la intemperie del desierto o de la gran ciudad)?

Este argumento resume, pero no agota, la enorme capacidad poética del que, para muchos, es el más hermoso western de la historia del cine y la película norteamericana que más influencia ha ejercido, junto a Intolerancia y Ciudadano Kane, en el propio cine americano. Se trata de Centauros del desierto (The Searchers, 1956), de John Ford.

Ahondemos un poco más en la trama, o al menos en lo que reaparece de ella en otras dos soberbias películas posteriores, Taxi Driver (1975) y París Texas (1984), cuya deuda con Centauros ha sido siempre reconocida por sus autores, Martin Scorsese y Wim Wenders.

La comunidad se beneficia de la acción del héroe, pero a condición de librarse de él. Es un outsider por el lastre del pasado: la Guerra de Secesión y la derrota en Centauros del desierto, Vietnam (esa chaqueta verde) y la caída del sueño americano en Taxi Driver, la aniquilación del núcleo familiar en París Texas. Es que en todos estos héroes, que surgieron cuando el mundo era distinto, hay un anacronismo y un germen de violencia intolerable: Ethan Edwards es racista y siente odio hacia los indios; Travis Bickle es un resentido, alienado ante las tentaciones del caos; Travis Henderson es un Edipo cegado que, tal vez por eso mismo, no fue capaz de asumir la juventud y belleza de su esposa.

La grandeza de Centauros del desierto se halla, entre otras muchas cosas, en que culmina y supera los mitos del western. Es decir, el mito de la conquista de un territorio y la fundación de un país, porque observa las heridas irreparables que ello produce (segregación y violencia endémica). El mito del héroe, cuya capacidad de acción tiene un trasfondo negativo de venganza y crueldad. El mito de la frontera, que ya no es un territorio libre sino un espacio de exilio y nostalgia; y el de la familia, que debe someterse a los cambios históricos: en el cine de John Ford, la familia es la matriz de la nación, pero no del Estado, al que padece y se resiste.

Centauros del desierto exalta así este complejo de mitos –que apunta hacia los orígenes del espíritu norteamericano– al tiempo que lo liquida. De ahí la enorme capacidad del filme para inspirar al cine americano posterior, cuando la inocencia amenazada por la II Guerra Mundial y reforzada por la victoria, sea desvirgada en los campus universitarios, en los conciertos de rock y en las junglas vietnamitas. Taxi Driver y París Texas, como espléndidos ejemplos de herencia bien asimilada, exponen esta fractura irreparable entre la épica y la Historia. París Texas fue escrita por esa especie de tardío poeta de la masculinidad solitaria que es el escritor, guionista y actor Sam Shepard, en colaboración con el propio Wenders, un cineasta-autor alemán que ama el cine americano y se siente en parte culpable por ello. Al hacer su propio “western”, Wenders se apropia de una mitología ajena y sin embargo íntima, para reescribirla de acuerdo a la sensibilidad de una época donde todo mestizaje es posible y hasta deseable.

También Taxi Driver surgió de la fecunda colaboración entre dos opuestos bien avenidos: el italo-americano Scorsese, católico y fundador de una especie de estilo “barroco neoyorquino”; y el ex calvinista Paul Schrader, guionista del filme, autor de un precoz tratado sobre Ozu, Bresson y Dreyer. Con la noción cristiana de la redención por el dolor, Scorsese y Schrader añaden un factor de distorsión a la textura trágica de Centauros del desierto. La urbe no deja ya espacio a los cielos claros de América, y el taxista Travis se traviste de hecho en una especie de mohicano, casi un cyborg, un Robocop primitivo. Está claro que ha caído por una pendiente de paranoia, y el éxito de su heroicidad –que no heroísmo– se basa en realidad en un tremendo error. Curiosa simetría, quizás intencionada: los protagonistas de Taxi Driver y de París Texas se llaman igual, y si uno se desliza hacia la locura, el otro emerge hacia la cordura –París Texas, a fin de cuentas, es un filme que solicita algo de luz después de tanta oscuridad.

Como es propio del cine clásico americano, el héroe necesita un compañero, y así John Wayne contaba con uno no deseado –por mestizo: su sobrino. Pero el héroe del cine moderno no tiene verdadera compañía. Con Travis Henderson viaja su hijo, un niño que sólo por momentos aliviará el torturado silencio del padre. Sólo al final este silencio consigue transformarse en palabra narrativa. Por su parte, Travis Bickle sólo tiene un espejo, y el horror se desata.

Curiosamente, Centauros del desierto y París Texas “terminan bien” y a la vez tristemente. Taxi Driver, sin embargo, impone el happy ending más significativamente falso de la historia del cine. El apocalíptico se ha integrado porque el mundo está desintegrado. A través de los modernos Travis y Travis, descubrimos la tentación de ausencia, de ya no existir, que habita en el alma del forajido Ethan. La búsqueda de la niña Debbie era un pretexto para no estar nunca presente. No es casual que el corazón de Taxi Driver y París Texas sean precisamente sus dos protagonistas, y que las prestaciones de quienes los encarnan, Robert de Niro y Harry Dean Stanton, resultaran tan formidables como para merecer el sitio de honor que les corresponde en la historia de la actuación cinematográfica. Se les podría situar junto al Marlon Brando de El último tango en París. ¿Por qué no imaginar que Brando era allí la reencarnación del cowboy de Centuaros en el París post 68? El macho ha muerto. Good bye, Ethan.

 

Luis Miranda. Director del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria

El Festival de Cine dedica el ciclo de mayo a Centauros del desierto, obra maestra que ha cumplido 60 años

El ciclo arranca el sábado 7 de mayo, a las 21.00 horas, en el Palacete Rodríguez Quegles con la obra crepuscular de John Ford

Taxi Driver, de Martin Scorsese y París, Texas, de Win Wenders completan el programa los sábados 14 y 21 de mayo

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Las Palmas de Gran Canaria, viernes 29 de abril de 2016. El Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria dedica los sábados de mayo a Centauros del desierto de John Ford, una obra que ha cumplido 60 años en 2016. La película será proyectada el sábado 7 de mayo en la sesión inaugural del ciclo que ocupará el patio del Palacete Rodríguez Quegles los sábados a las 21.00 horas.

La figura del héroe, la redención y su papel en la comunidad se revisan como tributo a uno de los títulos considerado por muchos como el más hermoso western de la historia del cine y una de las películas norteamericanas que más influencia ha ejercido. Taxi Driver -escrita por Paul Schrader y dirigida por Martin Scorsese- y París, Texas -con guión de Sam Shepard en colaboración con Win Wenders, director del filme-, como reconocidas obras deudoras del trabajo de John Ford, completan el programa los sábados 14 y 21 de mayo.

Los 60 años de una obra maestra, Centauros del desierto (1956) y su capacidad de inspirar al cine americano posterior, han impulsado al equipo de programación del Festival de Cine a rendir homenaje a un título que culmina y supera los mitos del western, según el director del Festival, Luis Miranda.

Los lastres del pasado, el síndrome de la soledad y la desmitificación y desubicación del héroe están presentes en Centauros del desierto, una de las películas esenciales de la historia del cine, según The A List: The National Society of Film Critics’ 100 Essential Films. Tres coincidencias que pueden apreciarse en Taxi Driver y París, Texas, cuyos protagonistas Travis Bickle, en el caso de la primera, y Travis Henderson, en la segunda, viven envueltos de un existencialismo feroz.

Ethan Edwars, Travis Bickle y Travis Henderson, un jinete solitario que sufrió la derrota en la Guerra de Secesión, un taxista que fue combatiente en Vietnam y un hombre que ha sufrido la aniquilación del núcleo familiar, son tres personajes malditos soberbiamente interpretados por unos memorables John Wayne, Robert de Niro y Harry Dean Stanton, en Centauros del desierto, Taxi Driver y París, Texas, respectivamente. Tres héroes que sirven a su comunidad y sufren de soledad, desesperanza y desarraigo.

El Edificio Miller acoge el próximo casting de la productora Sur-film

SUR FILM BUSCA FIGURANTES CON LOOK CLÁSICO PARA SU PRÓXIMA PRODUCCIÓN INTERNACIONAL

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SUR FILM, productora responsable en Canarias de Furia de Titanes, Ira de Titanes, A todo gas 6, En el corazón del mar, Dr. Who y Jason Bourne, convoca un casting de figuración para su próxima producción cinematográfica internacional a rodar en Las Palmas de Gran Canaria durante el mes de mayo.

El casting se realizará el próximo miércoles 20 de abril entre las 09:00h y las 19:00h en el Edificio Miller (Parque de Santa Catalina).

La productora busca hombres y mujeres que tengan entre 16 y 80 años de todas las nacionalidades con look clásico. Al tratarse de una película de época, no nos sirven aquellas personas con cortes de pelo modernos, tintes de pelo de colores artificiales, tatuajes visibles, dilataciones, uñas postizas, etc. Los hombres interesados deberán de estar dispuestos a afeitarse y/o cortarse el pelo.

Además, también buscamos personas árabes, francesas y alemanas para figuraciones más específicas.

Es imprescindible tener disponibilidad para rodar durante el mes de mayo.

Los asistentes al casting deberán llevar consigo el DNI o NIE en vigor.
INSCRIPCIÓN AL CASTING

Hay 2 opciones para inscribirse al casting de figuración:

1. Inscripción online

Ponemos a disposición de la gente un formulario online a través del cual realizar la inscripción y elegir la hora a la cual realizar el casting. Recomendamos y agradecemos que los interesados se inscriban de esta manera, ya que así únicamente tendrán que acudir al Edificio Miller a que se les haga una fotografía. El ahorro de tiempo es considerable.

Link formulario – inscripción online: https://goo.gl/hxBQl7

2. Inscripción presencial:

Aquellas personas que no se hayan inscrito por internet y estén interesadas en acudir al casting, pueden hacerlo acudiendo directamente al Edificio Miller (Parque de Santa Catalina) el día 20 de abril en horario de 09:00h a 19:00h.

En ambos casos es imprescindible traer consigo el DNI o NIE.

 

ANTE EL DRAMA DEL FESTIVAL DE BUSAN

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Durante el mes de febrero, justamente el período que más nos absorbe y despista por la inminencia de nuestro certamen, a los organizadores del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria nos fueron llegando noticias esporádicas sobre la gravísima situación que vive el BIFF (Festival Internacional de Cine de Busan, Corea del Sur). Sorpresa mayúscula y desagradable, porque el BIFF no es un festival cualquiera. Especialmente para nosotros, que por muchas razones mantenemos una relación especial con Corea, con su cine y con el propio BIFF.
Nacido poco antes que el nuestro, el BIFF se convirtió en muy pocos años en el mayor festival de Asia, y uno de los más influyentes y apreciados del mundo. Lo admirábamos como a un coloso amable y querido, tan acogedor como gigantesco. Desde la primera visita de su inolvidable fundador, Kim Dong-ho, a nuestro festival en 2004, asistir a cada edición del BIFF fue durante años una obligación inexcusable. Cuando no hemos podido estar allí, hemos buscado puntualmente sus catálogos, sus noticias. Ha sido, y ojalá que siga siendo, una de nuestras fuentes imprescindibles. Allí conocimos a muchas de las personas y vimos muchas de las películas que nos permitieron ampliar horizontes, madurar una visión e idear posibilidades para el festival que hacemos en Las Palmas de Gran Canaria.

La actual y lamentable situación que experimenta el BIFF se remonta a la edición de 2014, cuando la dirección fue presionada por el mismísimo presidente del certamen, Suh Byung-soo, a la sazón alcalde de la ciudad de Busan, para retirar de su programa una película “políticamente sensible”, Diving Bell (o The Truth Shall not Sing with Sewol), un documental sobre el desastre naval del ferry Sewol en 2014, en el que murieron 304 personas. Ante la negativa de Lee Yong-kwan, director ejecutivo del BIFF, a plegarse a semejante acto de censura, la corporación emprendió una campaña contra él y, por extensión, contra el equipo organizador del festival.
Tras un año y medio de hostilidades, durante el cual se ha acusado al certamen de desvío de fondos para así reclamar la dimisión de Lee, ha sido el propio alcalde Suh quien, haciendo gala de un falso gesto democrático, ha dimitido de sus funciones como Presidente del BIFF el pasado mes de febrero de 2016. Travistiendo así en sacrificio lo insostenible de un chantaje, Suh culmina así la retirada del respaldo de la corporación al festival, tal como puede comprenderse en sus declaraciones: “He decidido dejar mi cargo (como Presidente del BIFF) porque parecía que el vínculo de la ciudad con el festival de cine dañaba su independencia, hasta el punto de ser visto como generador de conflicto con la industria del cine”. A lo que añadía: “El actual estatuto que designa al alcalde de la ciudad como presidente del Festival será revisado para dirigirlo más al sector privado. Esto ayudará al Festival a madurar.”

Por su parte, Lee Yong-kwan ha sido cesado de facto, al no renovarse su contrato vigente hasta el pasado 26 de febrero. Lee llevaba nueve años en el cargo, de renovación trienal.

La deriva de esta situación pone al BIFF ante un futuro incierto. Una carta abierta al alcalde Suh, firmada por 114 personalidades vinculadas al cine en todo el mundo –cineastas, críticos, académicos y representantes de otros festivales (incluyendo Cannes, Venecia, Berlín, Toronto, Rotterdam), fue remitida y publicada el 18 de febrero, dos días después del golpe de teatro dimisionario del regidor. En ella se reivindican la libertad de expresión, la ausencia de interferencias políticas que disfrutó el BIFF “durante diecinueve de sus veinte años de existencia”, y la figura del director Lee Yong-kwan. Asimismo, está activa la campaña #ISUPPORTBIFF de apoyo al BIFF y al ya ex director.

Aun siendo conscientes de que nuestras palabras, además de tardías, sólo pueden ser testimoniales, los miembros del equipo organizador del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria queremos manifestar nuestra honda preocupación y nuestro decidido apoyo a la organización del BIFF; a su cesado director; al festival que conocíamos y del que tanto hemos aprendido.

Nos cuesta aceptar que una institución con la fuerza y la trayectoria del BIFF involucione hacia un estado de cosas políticamente controlado. Nos cuesta aún más imaginar que la ciudad de Busan, tan dinámica, y el propio cine, que en Corea ha tenido uno de sus frentes más activos y libres, puedan quedarse sin el BIFF.

El impulso básico de todo festival que se precie es, precisamente, la desobediencia a los criterios verticales del poder sobre un sector crítico de la producción cultural, como es el cine. La paradoja es que, para ello, necesitamos el amparo de las instituciones públicas, porque a estas se las supone guiadas por un ideario, el principio de ciudadanía que conlleva la estimación del saber y de las artes como bienes dotados de valor por sí mismos, y no por intereses económicos, sectoriales, de partido o de Estado. La dependencia económica nunca debería presuponer un peaje en dependencia programática. Una cosa es que los festivales, como cualquier ámbito de producción cultural, sirvan de soporte publicitario a la comunidad que los sostiene –la ciudad– y a sus patrocinadores privados. Y otra muy distinta es someterlos a necesidades de propaganda. Mucho menos cuando se trata de la propaganda negativa, por elusión, que representa no mostrar lo que se ha de mostrar.

Larga vida, vida libre, al BIFF.

Luis Miranda
Director Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria

Shakespeare y Cervantes, te esperamos los sábados de abril en el Quegles

‘SHAKESPEARE & CERVANTES’

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Shakespeare y Cervantes han corrido una suerte muy desigual al ser adaptados al cine. Cierto es que, si el primero es múltiple, el segundo es único. La obra de Shakespeare aporta una gran diversidad de textos, personajes, situaciones e interpretaciones posibles, mientras que la de Cervantes se condensa en su obra mayor, El Quijote. Por esa y por otras muchas razones que sería largo y complicado exponer, Shakespeare aparece como un gran punto de partida para desarrollar variaciones, tanto en la escena como en el cine y la propia literatura. El Quijote, sin embargo, aparece más bien como un texto mítico hacia el que dirigirse, un punto de llegada al que sólo se accede a través de un trabajo largo y humilde.

En consecuencia, este ciclo elude las versiones más conocidas e ilustres de obras de Shakespeare, y propone tres heterodoxas aproximaciones a (o más bien, tres “aleja-mientos” de) Shakespeare: una que inserta literalmente el texto original en un contexto cultural dominado por la sensibilidad pop de los 90, como hizo Baz Luhrmann con Romeo y Julieta; otra que transfiere la trama y, parcialmente, el texto con libre ironía al universo singular y autónomo del cineasta, como hizo Kaurismäki con Hamlet; y otra que lleva el asunto, sin el texto mismo, a una cultura distante, como es el cine de Bollywood en su vertiente de crítica social, como hizo Vishal Bhardwaj con Macbeth. Las tres películas, como sucede con tantas otras versiones de textos shakesperianos, se insertan en el tiempo actual de cada una, reafirmando así la intemporalidad de las obras.

El Quijote está sin embargo condicionado al anacronismo que Alonso Quijano representaba en sí mismo. La versión quizás más arriesgada, la que más abierta y originalmente quería jugar con el anacronismo, es la de Orson Welles, que nunca pudo terminarse y de la que conocemos sólo fragmentos eventualmente reunidos por la muy discutible versión montada en 1991 por Jess Franco. Los intentos frustrados de Terry Gilliam por filmar su propia visión, son ya parte de una mitología que ve en la obra magna de Cervantes un imposible, o cuando menos un reto demasiado difícil, para el cine. Lo cierto es que las adaptaciones del Quijote se hacían ya en tiempos de Méliés, pero la gran mayoría de ellas han dejado siempre sensación de resultar demasiado pobres para tanta riqueza como guarda el texto. La más reputada, en cualquier caso, sigue siendo la que realizó en 1957 el cineasta soviético Grigori Kozintsev, quien por cierto fue autor también de varias adaptaciones al cine de obras de Shakespeare. Don Quijote de Kozintsev, con su aparente sencillez, su sabiduría narrativa y su amor sutil por los personajes, será el título que cierre el ciclo.
2 DE ABRIL: Romeo y Julieta de William Shakespeare (Baz Luhrmann, 1996, EEUU, 120 min.)
9 DE ABRIL: Hamlet vuelve a los negocios (Aki Kaurismäki, 1987, Finlandia, 86 min.)
16 DE ABRIL: Maqbool (Vishal Bhardwaj, 2003, India, 132 min.)
23 DE ABRIL: Don Quijote (Grigori Kozintsev, 1957, URSS, 110 min.)

Luis Miranda, director del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria

El Festival de Cine se une al programa cultural de abril del Palacete Rodríguez Quegles con un ciclo dedicado a los escritores Shakespeare y Cervantes

 La pared del patio del Quegles volverá a transformarse en una gran pantalla de cine todos los sábados del mes de abril, a las 20.30 horas

 Entre las películas escogidas dentro del programa dedicado a los autores se encuentran la versión de El Quijote realizada por el cineasta ruso Grigori Kozintsev y tres aproximaciones a la obra de Shakespeare desde escenarios, tiempos y culturas dispares

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Las Palmas de Gran Canaria, martes 29 de marzo de 2016.- El Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria retoma su programa permanente en el Palacete Rodríguez Quegles con un ciclo dedicado a Shakespeare y Cervantes todos los sábados del mes de abril. La organización del certamen se une de esta forma a las actividades gestionadas por el área de Cultura del Ayuntamiento en este espacio que, en el mes del libro, recuerdan el cuarto centenario del fallecimiento de ambos autores.

Los títulos seleccionados toman a Shakespeare como punto de partida a través de tres versiones de tres de las múltiples obras que han sido llevadas a la gran pantalla e incluye el único texto de Cervantes que ha sido adaptado al cine.

Romeo y Julieta de William Shakespeare, de Baz Luhrmann (1996, EE.UU.); Hamlet vuelve a los negocios, de Aki Kaurismäki (1987, Finlandia); Maqbool, de Vishal Bhadwaj (2003, India) y Don Quijote, de Grigori Kozintsev (1957, URSS) son las versiones que el público podrá recuperar o descubrir los sábados 2, 9, 16 y 23 de abril, a las 20.30 horas.

Sobre las obras escogidas, Luis Miranda, director del Festival, subraya la intención de eludir las versiones más conocidas e ilustres para decantarse por tres aproximaciones heterodoxas al trabajo de Shakespeare, versiones que podrían ser vistas como tres formas de tomar distancia con respecto al legado del ilustre escritor y reafirmar al mismo tiempo la vigencia e intemporalidad del mismo.

Así Romeo y Julieta de William Shakespeare nos muestra a unos jóvenes Leonardo DiCaprio y Claire Danes (popularmente conocida por su papel protagonista en la serie Homeland) que trabajan literalmente con el texto original pero en un contexto cultural dominado por la sensibilidad pop impreso por Baz Luhrmann; Aki Kaurismäki se hace con la trama y parte de los textos de Hamlet, pero los lleva a su terreno aportando el inconfundible sello Kaurismäki en Hamlet vuelve a los negocios; y por último Vishal Bhardwaj toma los asuntos de Macbeth como referencia, pero trasladados a una cultura distante como es el cine de Bollywood en su vertiente de crítica social en Maqbool.

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El Quijote del cineasta ruso Grigori Kozintsev cerrará el programa de abril de cine en el Quegles. La elección responde a la idea de mostrar la más reputada de cuantas existen, un trabajo que esconde detrás de su aparente sencillez una sabiduría narrativa y un sutil amor por los personajes del libro.

 

La producción china Kaili Blues, de Bi Gan, logra la Lady Harimaguada de Oro – Fundación Cajamar del 16º Festival Internacional de Cine

Jane Weiner, Inge de Leeuw, Kogonada, Rodríguez Merchán y Juan Barrero durante la lectura del palmarés

Jane Weiner, Inge de Leeuw, Kogonada, Rodríguez Merchán y Juan Barrero durante la lectura del palmarés

  • La película Three Stories of Love, de Ryosuke Hashiguchi, obtiene la Lady Harimaguada de Plata
  • David Caracol protagonista de la película Posto Avançado do Progresso y Verónica Gerez de Cómo funcionan casi todas las cosas reciben los premios a la Mejor Actor y Mejor Actriz, respectivamente
  • La película de Martín Solá, La familia chechena, logra la Mención Especial del Jurado y la producción franco suiza, Aloys, de Tobias Nölle, distribuida en España por Atera Films, logra el Premio del Público

El jurado del 16.º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria (4 – 13 de marzo) ha otorgado la Lady Harimaguada de Oro – Fundación Cajamar a la producción china Kaili Blues (2015, 110 min.), del director Bi Gan, un fallo que tal y como ha destacado la presidenta del jurado, Jane Weiner, en el transcurso de una emotiva lectura del palmarés, ofrece una “formidable exploración de los límites formales sin perder la conexión con el paisaje y la vida cotidiana en la China actual”. Se trata, añadió la cineasta, que leyó en inglés el acta, de una “excelente ópera prima”. El jurado valoró asimismo de Kaili Blues el “virtuoso trabajo de cámara y la puesta en escena”, que sumergen al espectador en el “sorprendente universo visual y sonoro de la película”.

El segundo premio de esta 16ª edición del Festival, la Lady Harimaguada de Plata, que ha recaído en la película Three Stories of Love (Japón, 140 min.), de Ryosuke Hashiguchi, ofrece, en opinión del jurado, “una mirada refrescante y desinhibida sobre la vida contemporánea japonesa, a través de las dificultades amorosas de sus protagonistas que son narradas con crudeza y enorme naturalidad sin caer en lugares comunes ni dramatismos efectistas”.

El director Juan Barrero -compañero de Weiner en el jurado al igual que el video artista Kogonada, la programadora del Festival de Róterdam, Inge de Leeuw y el crítico y escritor cinematográfico, Eduardo Rodríguez Merchán- ha sido el encargado de leer en español los premios de esta 16ª edición en el acto celebrado hoy sábado, 12 de marzo, en el Palacete Rodríguez Quegles.

El trabajo de la actriz Verónica Gerez, protagonista del largometraje Cómo funcionan casi todas las cosas, de Fernando Salem, ha merecido el Premio a la Mejor Actriz “por su cautivadora y silenciosa presencia”. La actriz logra, en opinión del jurado, “sumergirnos en el relato gracias a su capacidad para transmitir complejidad emocional y construir un personaje en constante evolución dramática” y le auguran, además, un futuro sólido: “Estamos convencidos”, recoge el acta, “de que esta actriz emergente continuará desarrollando su talento interpretativo y mostrando la complejidad del rol de la mujer en nuestra sociedad actual”.

Una película muy distinta, la portuguesa Posto Avançado do Progresso, del Hugo Vieira da Silva, ha conseguido de su actor, David Caracol, el Premio al Mejor Actor, del que los miembros del jurado han destacado su “compleja interpretación de un papel secundario” que “consigue mantener los mimbres de toda la película y transportarnos a la realidad y el contexto geográfico en el que se desarrolla la trama, evitando convenciones predecibles”. Gracias a su trabajo, destacan, además, “el universo de la película supera cualquier maniqueísmo reduccionista”.

El jurado decidió asimismo otorgar una Mención Especial al largometraje La familia chechena, de Martín Solá (Argentina, 2015), “por permitirnos repensar y poner en crisis nuestros prejuicios sobre la cultura sufí en la castigada Chechenia, sumergiéndonos de manera palpitante en el corazón de sus rituales”. “Una gran aportación”, añade el jurado, “desde el ámbito del documental creativo”.

Por último, también el Jurado popular, integrado por un heterogéneo grupo de 30 cinéfilos, ha hecho público esta tarde el Premio del Público, que ha recaído en la película de Tobias Nölle, Aloys (Suiza, Francia, 2016, 91 min.), retrato de un detective taciturno y la relación que establece con una misteriosa mujer tras haberle desaparecido su material de trabajo. La película cuenta con la distribución en España de Atera Films, Miren Aperribay.

Premio al Mejor Cortometraje

En la categoría de cortometrajes de la 16ª edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, el trabajo de Marc Johnson, Yúyú (Estados Unidos, Francia, 2015, 15 min.) ha obtenido el Premio al Mejor Cortometraje, una distinción otorgada por el jurado que integraban el director Alberto Gracia, la cineasta, Elena López Riera, y el músico y crítico en la revista Caimán, Cuadernos de Cine, Jonay Armas, “por la fuerza de sus imágenes y por la poética construcción de la tensión narrativa a partir de un simple ritual”. Ellos mismos otorgaron también una Mención Especial a Figura (Polonia, Bélgica, 2015, 9 min.), de la directora Katarzyna Gonde “por su reflexión sobre la imagen y sus capacidades comunicativas”.

Al inicio del acto, que contó con la intervención del director del certamen, Luis Miranda, también recogieron sus distinciones los cineastas participantes en la sección Canarias Cinema y cuyo palmarés se dio a conocer el pasado lunes 7 de marzo.

El director Omar A. Razzak cierra la Sección Oficial con el estreno mundial del largometraje español La tempestad calmada

La tempestad calmada, de Omar A. Razzak

La tempestad calmada, de Omar A. Razzak

  • La coproducción franco georgiana, Chant d’Hiver, del cineasta Otar Iosseliani, es la segunda película a concurso de la jornada
  • Todos los cortometrajes de la Sección Oficial, en una única sesión matinal
Chant d' hiver, del veterano cineasta Otar Iosseliani

Chant d’ hiver, del veterano cineasta Otar Iosseliani

El director tinerfeño Omar A. Razzak cierra el sábado, 12 de marzo, la Sección Oficial de la 16ª edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria con la única película española a concurso, La tempestad calmada (España, 2016, 73 min.). La cinta, cuyo estreno mundial acoge el certamen, es la segunda de su autor; la primera, el documental Paradiso (2014) logró el Premio Rizoma y se ha proyectado también en la SEMINCI y en el Festival de Cine de Brooklyn. La tempestad calmada está rodada en la italiana isla de Ponza, cuyo territorio albergó una cárcel, y cuenta con la participación de sus habitantes. Su proyección tendrá lugar a las 12:15 horas. Su director la presentará al público en los Multicines Monopol a las 20:00 horas.

La primera película de la jornada será la comedia picaresca franco georgiana Chant d’hiver, del veterano director Otar Iosseliani, un título que recogió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Lisboa&Estoril y fue seleccionado por el de Locarno y Pusan, entre otros. Iosseliani (Georgia, 1934) ha recogido a lo largo de su extensa carrera premios como el de Mejor Director en Berlín por Lundi Matin (2002), el Premio Andréi Tarkovsky del Festival de Moscú por La chasee aux papillons (1992) o el Premio Especial del Jurado en Mar del Plata por Chantapras (2010).

• Proyección de los catorce cortometrajes a concurso en la Sección Oficial en una única sesión matinal

Los seguidores del cortometraje así como aquellos que no hayan podido disfrutar de los seleccionados en la Sección Oficial de 2016, tienen la oportunidad de recuperarlos en una única sesión el sábado 12 de marzo, a las 10 horas, en la sala 4 de los Multicines Monopol. El pase incluirá los títulos Jay parmi les hommes / Jay Amongst Men (Zeno Graton, Francia-Bélgica, 2015, 28 min.), Figura / Figure (Katarzyna Gondek, Polonia, Bélgica, 2015, 9 min.), Paulina (Ricardo León, Perú, 2015, 20 min.), Notre Dame des Hormones / Our Lady of Hormones (Bertrand Mandico, Francia, 2015, 30 min.), Nagori-Gaki (Japón, 2015, 15 min.), Dear Director (Marcus Lindeen, Suecia, 2015, 14 min.), Rate Me (Fyzal Boulifa, Reino Unido, 2015, 17 min.), Freud und Friends (Gabriel Abrantes, Portugal, 2015, 23 min.), Yúyú (Marc Johnson, Estados Unidos, Francia, 2015, 15 min.), 9 Days – From My Window in Aleppo (Thomas Vroege, Floor van der Meulen, Siria, Holanda, 2015, 13 min.), Los barcos / The Boats (Dominga Sotomayor, Chile, Portugal, 2015, 20 min.), Personne (Christoph Girardet, Matthias Müller, Alemania, 2016, 15 min.), Tout le monde aime le bord de la mer (Keina Espiñeira, España, 2016, 18 min.) y Lo Sum Choe Sum / 3 Days 3 Month Retreat (Dechen Roder, Bután, 2015, 16 min.).

Los trabajos de cine ensayo de Kogonada, en Banda Aparte

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El Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria ha programado en su sección Banda Aparte, catorce trabajos realizados por el artista Kogonada, revisiones de las obras de clásicos y contemporáneos del cine que constituyen en sí mismas ensayos y críticas cinematográficas (https://vimeo.com/kogonada). Piezas que se proyectarán el viernes 11 (20:00 horas) y el sábado 12 (18:00 horas) en los Multicines Monopol y que contarán con la presentación de su autor, miembro asimismo del jurado oficial de la presente edición del certamen. Entre estos trabajos se podrán ver obras en torno a Bresson o el neorrealismo…, pero también sobre la popularísima serie Breaking Bad, o sobre los cineastas Wes Anderson y Tarantino.

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Con estos catorce trabajos se descubre la obra de uno de los mayores atractivos exponentes del género que se hace llamar supercut -apropiación, reciclaje, metraje encontrado…- revisando y convirtiendo obras maestras del cine en piezas con firma propia.

De los comentarios que ha recibido su trabajo, destacamos el siguiente comentario de Hilton Als en The New Yorker: “Kogonada hace cortometrajes tan tranquilos y entusiastas que se siente una sacudida cuando se disfruta de ellos. Terminan antes de lo que uno quisiera ya sea explorando la relación de Robert Bresson y las manos o el neorrealismo, Kogonada es un filósofo de la lente -de la propia y de la de los demás-. Su inspiración precede a la creación de algo nuevo a través de un pensamiento siempre vivo y de la edición y la acción“.